Un dia de, probablemente verano del 96 o 97, realmente no lo recuerdo; me encontraba en un club con mi madre y unos amigos que de cariño en esa época llamaba primos, recuerdo buen tiempo y el sol a todo dar, claro siendo verano es lo mas normal pero aquella vez brillaba más que de costumbre, serían las 12 del día quizas la 1 p.m. pero no pasaban de las 2, vienen a mi mente imagenes de aquella tarde en que alguien entraría en mi vida tan rapido como se fue. No tenía hambre pero mama ya estaba sentada almorzando con mi tía, amiga de mi madre obviamente y como no había entrado en la piscina hasta ese momento puesto que en algún lugar había escuchado: "Me parece que esta piscina es bien profunda", gracias a esta frase no me atreví a entrar en toda la mañana al agua a pesar de que bastante gente se divertía chapoteando y riendo, pense en ese momento que queria quedarme con la ropa de baño seca, pues la piscina en cierto modo es lo mas llamativo de un club campestre para gente que no le llaman la atención los deportes, como lo era yo, digamos que era un ochenta porciento de la diversión, al menos para mi.
Acudí al llamado de mi madre que había terminado de almorzar acepté comer un poco de flan que me invitaba y luego salí corriendo del comedor, sin pensar si quiera por qué corría tan desesperadamente. Atravesé un corredor, luego corrí por un no muy extenso jardín mientras veía el agua acercarse cada vez más o mejor dicho mientras me acercaba yo al agua, en un instante de locura llegue al borde de la piscina y pegué un tremendo salto. Habrán sido 1 o 2 segundos en el aire, hasta que hice contacto con el agua, había escuchado que la piscina era profunda pero en ese momento sentí que me sumergía en busca del titanic pues no terminaba de hundirme, llegue a tocar el fondo del cubo de agua, incluso pude tocar el suelo con mi mano. Mayúsculo fue mi terror al alzar la mirada para darme cuenta que estaba en el fondo de una piscina de por lo menos 4 metros de profundidad, inmediatamente me desesperé y trate de salir como quien nada en busca salvar su vida, obvió con 6 o 7 años de edad, no sabes nadar y encima estás solo ¿es lo más común nó?, lógico, con un esfuerzó que la verdad no entiendo de donde surgió pude llegar a la superficie pero para mala suerte mia y claro gracias al tremendo salto que pegue de 2 o 3 metros me encontraba casi en el medio del agua, intenté salir 3 o 2 veces, pense que iba a morir, supuse que no me quedaba mas que hacer aquí, realmente ya no me quedaban fuerzas cuando algún ser mágico, divino diría, una joven, si, recuerdo que era un chica probablemente de 16 a 18 años de edad, aunque conociendome seguro tenia 3 o 4 años menos de lo que supongo pues suelo recordar con mas edad a las personas que frecuentaba durante mi niñez, en fin con un solo brazo y de un solo tirón me jalo del brazo derecho, eso sí lo recuerdo con claridad, llevandome hasta el borde de la piscina, pude respirar con calma al fin y aterrado comprendí la estupidez de mi actuación, durante 10 segundos bailé con la muerte la mas dificil de las marineras.
Al poco rato de haber encontrado seguridad en la piscina salí del agua trantando de ubicar con la mirada a la joven que en un acto de humanidad me había rescatado, pero no, no la ubique por más que miré y remiré por el lugar, ¿sería un angel?, no lo sé tal vez, lo cierto es que nunca más la volví a ver. Más calmado regresé al lado de mi madre y le conté la experiencia que acababa de vivir, esta emocionada me abrazó y me dio un beso diciendome: "hijito por que eres tan descuidado", yo solo atiné a reir pues para un niño un suceso tan frenético como aquel pierde valor en tanto escapa del peligro, y para mí fue así, recuerdo mucho este suceso que si bien no tuvo consecuencias psicológicas en mi vida posterior, recuerdo con mucha nostalgia, pues fue la primera vez que pense que iba a morir.

Yo no sé nada, wa que miedo XD..Pero te quedó bacan el relato (Y).
ResponderEliminar