¿quien soy?

Mi foto
Peru
soy un tipo que odia muchos aspectos de la vida y reniega de muchos otros. Amo el rock, tanto como al arte, quisiera acelerarme y quedar muerto al instante pero no lo veo posible, a menos verme invisible.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Mierda, no fumes!!!


Un grupo de jóvenes fumando en la tienda me hizo recordar un evento del cual fui protagonista. Habría ocurrido casi a mediados del año pasado. Eran días tensos: trabajos en demasía, cansancio y para colmo de males problemas. En esos momentos lo único que me desestresaba era estar con mi amigas (uno que otro amigo perdido en un grupo de chicas), conversar y reírme de cualquier cosa. Un día una dijo “quiero un pucho”, “un pucho?”– pregunte asombrada de que fumase. ‘Yo no fumo y no sé; además, no me gusta el olor del cigarro’. “Ah pues conmigo vas a aprender a fumar”-me respondió- a lo que sólo atiné a reírme.
El grupo – sin incluirme a mí – fumaba casi seguido. Para mí era una gracia verlos hacer eso: pasándose el cigarro de boca en boca (‘no pueden comprarse un cigarro propio’ pensaba). Más gracioso era cuando fumaban con un amigo que se acababa el cigarro rapidísimo y pedía otro más. ‘Más concha él’. Desde que empezaron a fumar me había dado curiosidad ello; así que, le dije a mí amiga “quiero aprender a fumar”, pero no podía porque ni bien tragaba humo me atoraba sirviendo de payasa de los demás.
“Mongola, así no es” – acostumbraba decirme- “Pero no me sale, me atoro. Enséñame, enséñame!” – le decía, como una criatura que quiere hacer algo pero no le sale. Al final, lo único que conseguí fue empeorar mi condición pues estaba en etapa prefaringitis y propensa a la depresión. Ese día llegué a casa triste y molesta porque me dolía la garganta y no podía respirar bien. Ni bien vi a mi mamá me sentí mal y llorando le dije ‘
“Mami, no puedo respirar bien porque fumé” yo creía que iba a entrar en cuadro asmático. Mi mamá más preocupada que yo me dijo “qué tienes?
Qué tienes? Cómo conseguiste los cigarros”, le conté que eran de mi amiga y más preocupada, creo, me preguntó “estás segura que eran cigarros no habrá sido otra cosa?”, claro que eran cigarros. Pasó un rato y me pude tranquilizar: ya no lloraba, ya respiraba mejor y la conciencia me decía “qué estúpida que eres, no puedo creer que hayas hecho eso”. Mi mamá, como era de esperar, se lo contó a mi papá. Él me hablaba, pero yo ya no quería hablar del tema; así que, me dijo “dime en qué salón estás porque mañana te voy a recoger”.


Ese mismo día, les conté lo ocurrido a mis amigas incluido que me iban a recoger con lo cual se alarmaron, sobretodo la propietaria de los cigarros quién me dijo asustada: “puta madre!! Eres menor de edad”. Para tranquilizarla le decía “descuida! No tienes de qué preocuparte, es responsabilidad mía no te ocurrirá nada”. Al día siguiente, mi amiga estaba hecha un manojo de nervios “puta madre! Le dije a mi tía (como no es de la ciudad, no vive con sus padres) y me regañó” recuerdo me dijo mientras me burlaba de sus nervios (“más concha yo” jaja). Ese día teníamos que hacer una actividad grupal en lengua1, faltaba poco para terminar la clase y la preocupación aumentaba en el grupo, tanto que me habían pegado sus nervios. Miraban a cada rato a la puerta y me estresaba más. En eso una de ellas sale al baño y cuando vuelve me dice asustada “creo que afuera está tu papá y tiene cara de molesto”. Me asomé y dije “ah! Sí, es él. Pero está normal. Hay que terminar el trabajo para irnos”. “NO!! Vete de una vez, no quiero que me haga bronca tu viejo” yo simplemente me reía de la situación porque sabía que no iba a pasar nada malo y me fui.
A la semana siguiente seguían fumando y yo decía en broma “pásame un cigarro” era gracioso ver como caían sobre mí un par de ojos asesinos junto con un “ NO FUMES MIERDA!!” casi golpeándome. De ves en cuando bromeaba con querer continuar mis clases de fumar. En otra ocasión dije que iba a comprar un cigarro, pero no me creyeron hasta que fuimos a la tienda y lo hice “ve! Está mierda!!” me decían.
Aquella vez no quería fumar, sólo prender el cigarro. Lo ocurrido me sirvió para comprobar que no le encuentro el mínimo gusto por el cigarro y si alguien me pregunta ‘fumas?’ le respondo “No, gracias. Hoy no quiero morirme, pero si quieres lo enciendo”.

1 comentario:

  1. puta!! soy yo la q hablaba asi!!!
    no puedo creer q te acuerdes de todo!! hasta de mi expresion y todooooo...asuuuuuuu
    "ve esta mierda" hace tiempo que no escuchaba esa palabra!! amiga te quierooo de verdadd
    tu recuerdo esta de la ptm nose como puedes recordar exactamente mis palabras???

    ResponderEliminar